por Jmagustí | May 23, 2023 | Uncategorized
Hace unos pocos días, participé como invitado en las Jornades d’Orientació Professional d’ADE, celebradas en la Universitat de Lleida; la que fue mi casa durante 5 años y a la que sigo muy vinculado.
Desde la Facultad, me invitaron junto a un par de mis antiguos compañeros, hoy amigos míos, a hablar sobre las vicisitudes de mi trayectoria profesional. La verdad, fue toda una sorpresa recibir el correo de la Profesora Anna Vendrell con su invitación y por un momento, me planteé si era apropiado participar en dicha jornada. No me considero un ejemplo de nada y de hecho, mi vida está llena de éxitos y fracasos por igual. Me parece que he sido ascendido tantas veces como he sido invitado a dejar una empresa.
Asimismo, mi duda duró solo un momento. Pronto reflexioné y me di cuenta de todo lo que he aprendido durante mis 15 años de carrera, así como de las numerosas historias, algunas un tanto surrealistas, que he vivido. En cualquier caso, en mi publicación de hoy, quería hablar directamente sobre los aprendizajes o consejos (aunque no me gusta mucho esa palabra) que intenté transmitir durante mi exposición a los alumnos de último año del Grado. Más allá del hacer hincapié en la importancia de dominar el inglés (imprescindible) y de recordarles que la formación es algo que nunca termina (lifelong practice, como dicen en Estados Unidos), les hablé sobre algunas otras cosas que nada tienen que ver con las habilidades técnicas y los conocimientos.
Lo primero y más importante en la vida es conocerse a uno mismo. Si no sabemos lo que queremos, es imposible ser felices. Si no conocemos nuestras pasiones y sueños, no podemos dedicarnos a ellos. Bronnie Ware lo menciona en su libro «Los cinco mandamientos para tener una vida plena». Esta autora australiana, antigua enfermera de cuidados paliativos, recopiló los cinco arrepentimientos más comunes de las personas con enfermedades terminales. El primer remordimiento y el más común es el de no haber perseguido los propios sueños. La mayoría de las personas se arrepienten pues de no haber tomado más riesgos. A menudo, la sociedad nos empuja hacia ciertas carreras y caminos laborales y de vida, y esencial tomar el control y dedicarnos a aquello que realmente nos apasiona. Al perseguir nuestras pasiones, es más probable que seamos felices, que tengamos éxito en aquello que hacemos y que verdaderamente podamos cosechar de una vida rica y plena.
Lo segundo es desmitificar tanto el fracaso como el éxito. Vivimos en modo supervivencia, con demasiado miedo a perder la mínima estabilidad que tenemos en empleos precarios y, a menudo, bajo la autoridad de jefes autoritarios o mucho más centrados en su propio éxito que en el desarrollo de sus empleados. Como resultado, reaccionamos exageradamente ante los pequeños obstáculos de la vida y engrandecemos las victorias artificiales, cuando no, únicamente materialistas. Dejar de tener miedo y liberarse de las creencias limitantes es un trabajo arduo. Desarrollar la autoconfianza y enfrentarse al ego, algo con el que tanto tiempo nos llevamos identificando, requiere de un aumento considerable de la autoconciencia y la valentía. Sin embargo, ese es el único camino hacia el verdadero éxito, el de la paz interior y el amor propio. Eso es el éxito: confiar en uno mismo y asumir la responsabilidad de nuestras propias decisiones y acciones. El éxito es tomar el control de nuestra propia vida y no dar importancia a lo que los demás digan. Como dijo Churchill, «el éxito no es definitivo, el fracaso no es fatal. Lo que cuenta es el coraje».
Y por último, intenté transmitirles a los estudiantes la importancia de aceptar la realidad para poder cambiarla. No luchar contra ella, ni contra lo que se siente, ni contra lo que se sucede. Luchar contra la realidad es algo que hacemos sin darnos cuenta y a menudo eso conlleva mucho sufrimiento. Así, cuando antes somos capaces de aceptar la realidad, antes podremos usar nuestro poder individual para CREAR. La vida es como una partida de cartas, las cuales se reparten constantemente y nuestro poder radica en jugarlas de la forma más sabia y hábil posible. Después de todo, si estás leyendo este texto en internet, tus problemas pueden ser más o menos importantes, pero son problemas del primer mundo. Así que mi recomendación es que, como dice el refrán popular, si la vida te da limones, haz limonada, o como dice Fernando Vega de Seoane: «pide sal y tequila».
por Jmagustí | Ene 3, 2023 | JM Agustí, Uncategorized
En estos días de cambio de año, solemos bajar revoluciones e intentamos desconectar un poco del ajetreo habitual. Idealmente, con permiso de los pequeños de casa, aprovecharemos también para reflexionar, profundizar y dedicarnos algo más de tiempo. Igualmente, solemos empezar el año con objetivos y deseos renovados. Parece un momento ideal para hacer algo de introspectiva en relación también a nuestro yo más profesional y a nuestra marca personal, por lo que me gustaría ayudarte con algunas preguntas que pueden facilitarte dicho proceso.
Lejos de muchos mitos, la marca personal ni es una moda, ni se trata de algo superficial fruto del ego. Tampoco busca convertir personas en productos deshumanizados, sino todo lo contrario. El personal Branding (gestión activa de la marca personal) es algo que aporta mucho valor, independientemente de la situación o aspiración personal y profesional del candidato, emprendedor, estudiante o profesional en cuestión. De hecho, la premisa básica de la marca personal es fundamentar el proceso de branding o estrategia de marca en el autoconocimiento y la autenticidad.
Todos vamos dejando rastro, creando nuestra identidad (digital o no) o marca, por lo que es necesaria una gestión efectiva y consciente. Se trata simplemente de comunicar de la mejor manera posible todo aquello en lo que somos buenos y que podemos aportar al mundo. En palabras de Harvey Specter, el famoso abogado de la serie Suits “your appearance is just as important as your talent”. Comunicar bien lo que hacemos bien. Como os decía en uno de mis útimos posts, saber vender-se és indispensable.
En resumen, estoy convencido de que estos días son ideales para un poco de introspectiva y para descubrir un poco más sobre nosotros mismos en clave de marca personal. Os comparto 10 preguntas básicas que van a facilitaros ese proceso de descubrimiento o de autovisualización de marca.
- ¿En qué crees que eres el mejor? Todos tenemos un ADN diferente y una huella dactilar única. También disponemos de una combinación de talentos y pasiones absolutamente propia. Como explicaba en otro artículo, todos somos raros, Así, ¿cuál es tu mayor rareza? Abrázla.
- ¿A qué te dedicarías si el dinero realmente no importara? Tal vez tienes la suerte de que para ti el dinero no es importante, pero para la mayoría de personas, es un factor importante en las decisiones profesionales. Te pido que lo saques de la ecuación ahora y que dejes volar tu imaginación. También te ayudará pensar a qué dedicas tu tiempo libre.
- ¿Cuál son tus superpoderes: tus valores? Te facilitará el trabajo leer otro de mis posts anteriores.
- ¿En que situaciones sientes un profundo estado de flow? Es decir, aquellos momentos de completa inmersión en que el tiempo pasa sin darte cuenta.
- ¿Sobre qué temas te piden opinión o ayuda? Focalízate en descubrir qué problema solucionas. Me gusta recordar una frase de mi profesor del Máster en Marca Personal, el archiconocido Andrés Perez Ortega. Dice: “tu marca tiene sentido si aporta a los demás”. Y tu, ¿qué aportas?
- ¿Qué te hace sentir bien y en plenitud? ¿Cuáles son aquellas tareas o quehaceres que te producen profunda satisfacción y una sensación de autorrealización? Ya sabes, aquello que hace que la vida valga la pena.
- ¿Qué no habría sucedido de no ser por ti? Mira hacia atrás por unos instantes. Revisa algunos de los momentos vitales en que estuviste realmente bien. ¿Es posible que exista un patrón en común en ellos? ¿Qué tienen en común?
- ¿Te esfuerzas en encajar? Es decir, ¿tu yo profesional es diferente a tu yo personal? Busca esa disociación. Es algo que además desgasta mucho, así que si te esfuerzas en mirar, deberías ver 🙂 . ¿Te esfuerzas en ser alguien que no eres?
- ¿Cuáles son los 5 verbos que mejor te definen? Esto me gusta mucho hacerlo con mis alumnos. Haz una lista algo más larga si hace falta y escoge los 5 que más encajen en ti. (Lo de viajar ya lo sabemos, ¡esfuérzate un poco mas!)
- Ahora haz lo mismo respondiendo a la pregunta: ¿Cuáles son las 5 profesiones a las que te gustaría dedicarte si tuvieras 5 vidas más? O como los gatos, 7 vidas. Compártelo en los comentarios en mis redes si te atreves!!!
No es absolutamente necesario que respondas a estas preguntas por ti solo. Esfuérzate en pensarlas por ti mismo, pero puedes ayudarte de personas que te conocen bien para obtener toda la información posible. Además, hablarlo y compartirlo le dará más significado, y más valor e impacto al ejercicio.
Evidentemente, este aprofundimiento en el descrubriento del autoconcepto es tan solo una primera parte del proceso de personal branding. Deberemos luego aprender a comunicarlo, exponernos y hacernos visibles, y tratar de influir a partir de la aportación de valor. Empezar por comunicar sin haber realizado este proceso previo, es empezar la casa por el tejado. La estructura debe ser firme para sostener el peso, por mucho que luego podamos hacer reformas (adaptar nuestra marca y evolucionarla).
Conócete bien para crearte mejor. Creo que esta es una buena manera de empezar el 2023. Mejora tu marca y dale un empuje a tu desarrollo personal y profesional. Como dice Carles Porta, “vamos a ponerle luz a la oscuridad”.
¡Feliz año!
por Jmagustí | Abr 18, 2022 | JM Agustí
Hace unos días escribí un primer post sobre la importancia de poder dedicarnos profesionalmente a aquello que más nos llena y nos hace sentir realizados y satisfechos. Señalaba también la contribución que esas sensaciones pueden llegar a tener para nuestra salud mental y física (mens sana in corpore sano), pues dedicamos más de un tercio de nuestra vida a nuestras actividades profesionales.
Podéis encontrar la primera parte de ese post aquí.
Déjame recordarte que los apasionados con su trabajo son aquellos que “saltan de la cama para ir a trabajar, se sienten vivos y energéticos. Suelen conseguir buenas remuneraciones y mejores posiciones y proyectos, permaneciendo en sus empresas por más tiempo. Se les pasa la jornada más rápida y constantemente están pensando en cómo pueden mejorar, ser más, hacer más y contribuir más”.
Así pues, aquí te dejo otros 5 consejos de aquello que puedes hacer conscientemente para sentir pasión por tu trabajo:
1.- Aprende a parar para reconectar
Es importante saber parar. Dosifica y búscate momentos de desconexión para poder poner atención plena y consciencia en lo que haces, priorizando lo verdaderamente urgente e importante en tu vida. La vorágine de la era digital hace que esos momentos sean cada vez más difíciles, a la vez que necesarios, de encontrar (o crear).
2.- Plantéate un cambio laboral
En momentos de desconexión o apatía laboral (y vacío vital), solemos anestesiarnos con pensamientos y actitudes egoístas y materialistas. Ponemos el foco fuera y no dentro. Nos dejamos la piel en algo que no nos gusta, aspirando a conseguir mucho dinero, un buen coche, una casa más grande, reconocimiento (status), más responsabilidad, más poder, etc. A menudo, y al cabo de un tiempo, nos damos cuenta que esos son deseos de nuestro yo más egoico y no necesariamente los sueños de nuestro yo más esencial. Crisis de la mediana edad, vació existencial, apatía, decepción laboral, ¿os suena? Es recomendable pues abrir el foco, reexaminar, revisar cuales son nuestras prioridades y valores más profundos, el estilo de vida que deseamos… y si es necesario, decidirse por un cambio laboral. Eso no tienes nada de malo, es más bien de valientes. Según los expertos, las próximas generaciones difícilmente estarán más de 4 años en una misma empresa.
3.- Deshazte de tus creencias limitantes
Cuando hablamos de creencias limitantes hablamos principalmente de miedo, y el miedo es lo que nos impide llegar a ser nuestra mejor versión. Miedo al error, miedo al cambio, miedo a la crítica… todo se resume a sentir miedo, miedo y más miedo. El miedo nos sostiene dónde estamos, mientras que el potencial que tenemos como personas es infinito. Miedo y pasión, son conceptos antagónicos. Lo que significa que, si consigues hacer desaparecer el miedo, estarás más cerca de sentirte un apasionad@. Te animo a que identifiques cuáles son esas creencias que te paralizan y que las cuestiones. Puedes pedir la ayuda de un coach o un psicólogo si lo necesitas (desmitifiquémoslo ya, por favor). Ha llegado el momento de que pongas conciencia en esas creencias y te des cuenta de que el poder está en ti.
4.- Revisa tu concepto de éxito
Después de la felicidad, el éxito es lo que más nos suele preocupar en cualquier ámbito de nuestra vida. Todos deseamos ser exitosos en la familia, en el amor, en el deporte, en la música y, por supuesto, en el mundo laboral. Sin embargo, el éxito no garantiza ser mejor o peor, ser más o menos feliz. De hecho, todos conocemos a personas de mucho éxito profesional que son realmente infelices en alguna otra faceta de su vida. En mi opinión, ningún trabajo exitoso puede llegar hacerte sentir pleno, si no viene acompañado de un equilibrio de los otros aspectos de la rueda de la vida: salud, amigos, amor, familia, ocio, desarrollo personal y profesional, y dinero.
5.- Crea tu marca personal
El autoconocimiento es esencial para poder gestionar activamente nuestra marca personal, además de un proceso indispensable para tomar decisiones conscientes sobre a dónde nos dirigimos a nivel vital. Descubrir nuestro porqué, nuestros valores, nuestras aspiraciones, fortalezas y talentos y, sobretodo, nuestra pasión, es indispensable a la hora de diseñar cualquier plan estratégico de una marca personal. Haz un curso de coaching vocacional o de gestión de marca personal y aumenta tus posibilidades de conseguir el proyecto o trabajo que te apasiona.
Espero que éstos consejos te sean útiles y logres sentir pasión por tu trabajo sea cual sea tu pasión.
Dedicarnos a aquello que nos apasiona es fuente de plenitud, dicha y felicidad. En palabras de Steve Jobs, “la única manera de hacer un trabajo excelente es hacer lo que amas”.
Y recuerda, nada gana a la fuerza del corazón.
Encantado de leer tus comentarios 🙂
por Jmagustí | Mar 26, 2022 | JM Agustí
¿Alguna vez te has preguntado si sientes pasión por tu trabajo?
Según los datos de WorkMeter, pasamos una media de 9 horas y 19 minutos al día en nuestro lugar de trabajo, es decir, más de un tercio de nuestro tiempo vital. Asimismo, el dato verdaderamente impactante es que el 80% de las personas se sienten insatisfechas con su trabajo. Es evidente el impacto que esto puede llegar a tener sobre nuestro bienestar y, consecuentemente, sobre nuestra salud física y mental.
En mi opinión, conseguir el máximo bienestar personal depende en gran parte de sentir pasión por aquello a lo que nos dedicamos. Poder dedicarnos a aquello que nos apasiona, nos llena y nos conduce al llamado estado de flow (flujo). El psicólogo Mihály Csíkszentmihályi definió este concepto cómo un estado de concentración completa en aquella actividad o situación en la que uno se encuentra. En otras palabras, un estado en el que estás tan inmerso y comprometido con la actividad que estás realizando, cuando el tiempo vuela y el ego (nuestra vocecita) desaparece.
Trabajar apasionadamente implica afrontar nuestras responsabilidades laborales con ganas y sin excusas. Es llevar a cabo las tareas que nos corresponden con compromiso y entusiasmo. Es sentirse pleno y realizado. Tener ganas de crecer y aprender. Los apasionados saltan de la cama para ir a trabajar, se sienten vivos y energéticos. Suelen conseguir buenas remuneraciones y mejores posiciones y proyectos, y permaneciendo en sus empresas por más tiempo. Se les pasa la jornada más rápida y constantemente están pensando en cómo pueden mejorar, ser más, hacer más y contribuir más.
Y tú, ¿Te sientes apasionado por tu trabajo? O, por el contrario… ¿te sientes cansado, desmotivado y no sabes cómo recuperar las de ganas de ir a trabajar?
Sentir pasión por nuestro trabajo debería convertirse en uno de nuestros objetivos vitales. En este sentido, quiere compartir 10 consejos que pueden ayudarte a sentir pasión por tu trabajo.
- Entrena tu mente
Dónde pones el foco pones la fuerza. Como dice el refrán popular, en todos lados se cuecen habas, así que aceptemos que la felicidad laboral plena, es en realidad una utopía. No existe la perfección total. Todas las posiciones tienen elementos positivos y negativos, y solo tú puedes aumentar tu nivel de consciencia para poner el foco en lo que más te llena de tu trabajo.
2. Enlaza tu trabajo con tus objetivos personales
Tener un trabajo que nos permita acercarnos a nuestros objetivos personales, nos puede ayudar muchísimo a sentir engagementcon el trabajo que realizo. Estoy hablando de “practicidad”. Tal vez estas en un momento vital en que deseas priorizar la familia y la vida social, y lo que quieres es mayor flexibilidad y no necesariamente más dinero. O, por ejemplo, estas en una etapa de formación y deseas priorizar tu carrera profesional en una empresa muy reconocida por sus planes de carrera. En definitiva, se trata de valorar si tu proyecto profesional suma a un porqué personal aún mayor y si hay alineación con ese propósito.
3. Conecta con tu equipo
El entorno (laboral) suele tener un gran impacto en nuestro ser. Es importante pues que ese entorno sea proclive a tu desarrollo y bienestar. En palabras de Jim Rohn, “eres el promedio de las 5 personas que te rodean”. En ese sentido, es también es importante trabajar lo formal y lo informal, intentando crear un buen ambiente de trabajo. Conocer a tus compañeros, sus pasiones, sus preocupaciones, empatizar con ellos, acompañarlos, etc. En medida de lo posible, pasar de ser un grupo a un equipo, con objetivos comunes para que el entusiasmo se contagie.
4. Dedícate a las tareas que más te gustan
En todos los trabajos hay una parte que nos encanta y otra que preferiríamos no realizar. Intenta delegar, si es posible, esa parte que menos te guste y pasar más tiempo haciendo aquello que te apasiona. A mí no me gusta la burocracia, así que, aunque yo podría responsabilizarme de algunas gestiones, normalmente prefiero que sea mi gestor quién se encarga de prácticamente todo. Si es su actividad principal, probablemente el gestor lo hará mejor y con mayor entusiasmo. Hoy disponemos de asesores, consultores y proveedores de servicios para prácticamente todo, sin excepción. Subcontrata.
5. Sal de tu zona de confort
En lo personal, como en las empresas, o estas creciendo o estás muriendo. Para sentirse conectado y apasionado es necesario estar progresando personal y profesionalmente. Atrévete a salir de tu zona de confort. En mi último trabajo, me sentía estancado y aburrido, y fue un gran error no haber hecho un cambio antes. Para algunos el aprendizaje constante y el crecimiento personal son cuestiones innegociables. Plantéate si es tu caso.
Y para no alargarme mucho, acabo este artículo en el próximo post. ¡Sígueme en redes y no te lo pierdas!
por Jmagustí | Feb 15, 2022 | JM Agustí
Cada persona vive el viaje interior a su manera y lo afronta desde su propia perspectiva. No se trata de un proceso lineal, ni existe una pauta clara para avanzar en el camino del autoconocimiento. No hay ruta marcada para encontrar nuestro propósito, nuestro porqué o nuestra profesión ideal. Como escribió Machado “caminante no hay camino, se hace camino al andar”. De ahí, que sea muy importante afrontar este proceso con cierta calma, amplitud de miras, mucha auto-observación y voluntad de experimentación. Se trata de ir por la vida con «mente exploradora».
Asimismo, existen 3 principios básicos en los que fundamentar cualquier proceso de búsqueda interior y de reflexión vital. Es decir, son tesis universales que nos pueden ayudar a reflexionar sobre nuestras creencias y sobre nuestra manera de tomar de decisiones.
- Eres único/a
Tu vida es tuya y de nadie más. Es decir, nadie la ha vivido antes y nadie va a vivirla después. Eres único y diferente a absolutamente cualquier otro ser humano que exista, que haya existido o vaya a nacer en el futuro. Hasta los gemelos monocigóticos, aquellos que comparten placenta, pueden llegar a ser muy diferentes en cuánto a sus atributos. Así, es importante tener bien presente que todos disponemos de unas capacidades únicas y unas características propias.
Nos diferencia un primer factor biológico. Ten en cuenta que tu vida empezó a formarse mucho antes de que nacieras. Imagina cuántos seres humanos han vivido en los cincuenta mil años que han pasado desde que existiera el Homo Sapiens y con él, tus primeros antepasados reales. ¿Cuántas vidas se habrán compartido e hijos se habrán formado para dar lugar a tu nacimiento? ¿Cuántas citas a ciegas se habrán ideado? Tu vida, como dijo en su día el Dalai Lama, es al fin y al cabo, un milagro. Y es con el paso de los años y las relaciones entre tus antepasados, que se han ido creando tus atributos: tu sexo, tu color de piel, tus rasgos, tu sexualidad, así como también tus aptitudes, tu personalidad, tus fortalezas y tus talentos.
El segundo factor es nuestro entorno cultural, entendido como nuestros valores compartidos, nuestros hábitos sociales o nuestros patrones de conducta. La cultura te limita y te concede, te otorga y te prohíbe. Así, tu vida y tu propósito se verán afectados por cómo te afecta tu entorno cultural. Yo nací en un lugar concreto de la plana de Lleida y en un momento histórico específico del siglo XX. Mis posibilidades no tienen nada que ver con las de mis tatarabuelos, que nacieron en mí mismo pueblo hace tan solo algo más de 100 años. Mientras que ellos ni siquiera pudieron ver las olas del mar, yo podría estar regentando un chiringuito en la playa o haber estudiado para convertirme en capitán de un barco mercante. Mi entorno social y cultural me permite hoy abrirme a experiencias inimaginables hace tan solo unas decenas de años.
2. Eres creador/a de tu vida.
Lo habrás oído antes, pero está bien recordarlo: no podemos cambiar el pasado, pero si podemos crear nuestro futuro. Vamos, que el pasado no arruine ni tu presente, ni tu futuro. Es cierto que en muchos aspectos somos como como el resto de humanos, mortales y dependientes del planeta para sobrevivir, pero también lo es que somos estrictamente diferentes. Tu ADN o tu huella dactilar así lo demuestran. En comparación con otros organismos, los seres humanos somos los únicos con capacidad de imaginación y de creatividad, pudiendo remontarnos a momentos pasados, o bien anticipar eventos futuros. La premonición, la retrospección, la imaginación y la creatividad son poderes inmensos que a menudo nos permiten dar forma a nuestras vidas. Somos creativos por naturaleza, como especie y también a nivel individual. Hay que recordar que “cada uno de nosotros es artífice de su propio destino”. Como ser humano dispones de multitud de posibilidades de elección. Es decir, cuando naces, no lo haces con un manual de instrucciones. Tú creas tu vida y tú puedes moldearla según las posibilidades de cada momento. En palabras de George Kelly: “Nadie tiene por qué ser víctima de su propia biografía”.
- Tu vida no es lineal
Seguramente, en algún momento de tu infancia te hicieron la típica pregunta: ¿qué quieres ser de mayor? E imagino que si eres de mi generación, la respuesta sería bombero, astronauta o futbolista. Hoy en día, creo que las respuestas más habituales son youtuber, instagramer, gamer o influencer. El caso es que las posibilidades de que te conviertas en eso que un día pensaste, son bastante bajas, pues en la mayoría de casos no es posible prever los matices de la vida: como progresaras en tus trabajos, dónde comprarás tu casa, cómo será tu pareja o cuando tendrás hijos, si es que finalmente decides tener. En mi caso, al acabar la ESO, mi tutor me empujó hacía el bachillerato tecnológico; estudios que nunca terminé. Aunque más tarde estudié y me gradué en la universidad, y conseguí encontrar mi propósito, durante mi vida laboral asumí muchos roles, llegando a vivir en 3 países diferentes, y ganándome la vida de camarero, carretillero, agricultor, administrativo fiscal, recepcionista de hotel, técnico comercial, analista académico o asistente de ventas. Hoy, después de especializarme en ello, me dedico a la gestión estratégica de departamentos de marketing y ventas, y soy feliz acompañando y formando a personas en procesos de autoconocimiento y en la planificación de sus marcas personales. Lo que quiero decir es que ni tú, ni yo, ni nadie puede predecir exactamente su vida. Tu vida, como la mía, es una constante sucesión de eventos fruto de combinación de tus intereses y tu personalidad, con las circunstancias y oportunidades del entorno y el momento. Aunque en tu perfil de Linkedin o en tu currículum, lo expreses como una vida planificada cronológicamente la realidad es muy distinta. Evidentemente, no queremos dar la impresión de que nuestra vida ha sido una constante sucesión de cambios, como lo son la mayoría, sino que se ha sucedido a partir de una planificación sensata y deliberada. Además, en mi opinión, tampoco el paso de los años es en realidad, significado o evidencia de nada. Es la experiencia y no el tiempo cronológico lo que forma al individuo, define sus creencias y su personalidad. Así, para encontrarte a ti mismo y descubrir tu propósito, es necesario y recomendable abrirse a la experiencia, y encontrar y valorar nuevos caminos de acuerdo al entorno y a las oportunidades de cada momento.
Dicen que la mejor manera de predecir el futuro es creándolo. Igualmente, yo creo que la mejor manera de conocerse a sí mismo, es creándose conscientemente a sí mismo. Cómo dice la canción, a vivir se aprende viviendo.
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Artículo en parte adaptado del libro Encuentra tu Elemento, de Ken Robinson. Cap. 1