¿Qué es el Wu Wei?

¿Qué es el Wu Wei?

Ayer estuve visionando el emotivo documental de Pau Donés, entrevistado por el gran Jordi Évole. Un reportaje excelente y sensible, muy humano. Una entrevista que, inevitablemente, conducirá a muchos a la introspección. Entre las muchas frases impactantes de Pau, hay una que me llamó especialmente la atención, puesto que llevaba unos días reflexionando sobre el tema. “Las cosas pasan a su debido tiempo” decía Pau en una de sus reflexiones con Évole. Creo que es una frase que puede caer bastante fácilmente en la vanidad, si no fuera un crack como Pau, en medio de su conocida situación y ante una gran audiencia, quién la verbaliza. Pau hace esta reflexión, después de años de enfermedad y estando desgraciadamente, muy cerca del final de su vida. Es una frase mucho más potente de lo que parece. En realidad, esta frase un tanto simple, resume a la perfección el Wu Wei, una corriente de la filosofía Taoísta que propone un cambio drástico en la manera de entender el mundo y afrontar la vida.

El Wu Wei es un concepto bastante complejo, no siempre fácil de comprender pues contradice plenamente los fundamentos de la sociedad occidental actual. A menudo, en nuestro día a día, nos vemos abocados a la hiperacción, el cortoplacismo, obligaciones constantes, deberes y objetivos de todo tipo, siempre ineludibles y de imperioso cumplimiento. Muy a menudo, el no llegar dónde nos habíamos planteado llegar o el no conseguir lo que inicialmente nos habíamos propuesto conseguir, es fuente de frustraciones, ansiedad, preocupaciones, sensación de intranquilidad y muy a menudo, sentimientos de culpabilidad. A pesar de todos los avances conseguidos respecto a generaciones anteriores, o tal vez, a causa de ellos, nuestras agendas están atestadas de reuniones, actividades y compromisos inexcusables, a la vez que nuestras mentes trabajan sin descanso, continuamente ocupadas o conectadas a teléfonos y pantallas. Una continua hemorragia energética y un estado emocional permanentemente al borde del abismo.

El Wu Wei viene a contradecir esta forma de entender la vida del hacer, hacer y hacer. De alguna manera, esta corriente filosófica, nos aporta otra visión: la de la “no-acción”. Algo así como el “go with the Flow”. Se trata de dejar fluir o, dicho de otra manera, dejar de luchar. No se trata de resignarse, ni mucho menos de rendirse. Se trata de dejar que la mente fluya libremente a través de la inacción y de buscar momentos para rebajar la hiperestimulación a la que están sometidos continuamente nuestros sentidos.

Hace ya un tiempo realice el programa de mindfulness MBSR, un programa de meditación budista creado por el Dr. Kabat-Zinn de la Universidad de Massachussets, diseñado a tratar patologías dónde el estrés es un factor determinante. Mis primeras relaciones con la meditación no fueron como esperaba. Conseguir la mente en blanco devenía una obsesión y no hacer nada era un esfuerzo, así que terminaba haciendo algo, esforzándome. Hasta que la práctica no fue más habitual y yo dejé de juzgarla, no conseguí sacarle partido a esta herramienta tan potente.

El Wu Wei es un estado similar al definido por Mihaly Csikszentmihalyi en su teoría de “la zona de flujo”. El flujo sería aquello que experimenta una persona cuando dicho individuo está completamente inmerso en la actividad que esta realizando. Un estado de total implicación en la tarea ejecutada. Ese estado mental, a su vez, produce bienestar y plenitud a unos niveles que hacen perder la noción del tiempo y de uno mismo. Las experiencias Wu Wei pueden llegar a ser pues muy positivas. Se trata de “dejar de desear el control absoluto” de la situación y aprender a surfearla en nuestro favor. Sería como el aikido, una corriente entre las artes marciales japonesas en la que el oponente es derrotado con su propia fuerza. 

Otra frase menos filosófica pero igual de conocida que lo ejemplifica, es “si te dan limones, haz limonada” o mi versión favorita, “si te dan limones, pide sal y tequila”. Básicamente, se trata de aprovechar y aprender de todo lo que te da la vida, aún y cuando no es esperado, aún y cuando no es positivo. Aceptar que de alguna manera, todo enseña.

El Wu Wei no es rendición, ni promueve la inactividad. No se trata de dejadez o pasividad. No habla de quedarse tumbado al borde del río, si no de NO nadar contra corriente. Vivir de forma espontánea, con sencillez y naturalidad, sin esforzarse en forzarlo todo. Se trata de aprovechar las circunstancias en nuestro favor y que nuestras metas y ambiciones no se conviertan en una fuente de ansiedad y desasosiego.

El Wu Wei en definitiva, no deja de ser un estado mental. Es un estado de calma y tranquilidad en que cada uno cree en sus capacidades y en el propio flujo de la vida. Significa mantener la serenidad en los momentos complicados y difíciles, sabiendo que antes o después, saldrá el sol. Algo así, como aquel proverbio chino, que dice: “Si tiene solución, por qué te preocupas. Si no tiene solución, por qué te preocupas”.