Reflexiones sobre orientación profesional y el éxito personal

Reflexiones sobre orientación profesional y el éxito personal

Hace unos pocos días, participé como invitado en las Jornades d’Orientació Professional d’ADE, celebradas en la Universitat de Lleida; la que fue mi casa durante 5 años y a la que sigo muy vinculado.

Desde la Facultad, me invitaron junto a un par de mis antiguos compañeros, hoy amigos míos, a hablar sobre las vicisitudes de mi trayectoria profesional. La verdad, fue toda una sorpresa recibir el correo de la Profesora Anna Vendrell con su invitación y por un momento, me planteé si era apropiado participar en dicha jornada. No me considero un ejemplo de nada y de hecho, mi vida está llena de éxitos y fracasos por igual. Me parece que he sido ascendido tantas veces como he sido invitado a dejar una empresa.

Asimismo, mi duda duró solo un momento. Pronto reflexioné y me di cuenta de todo lo que he aprendido durante mis 15 años de carrera, así como de las numerosas historias, algunas un tanto surrealistas, que he vivido. En cualquier caso, en mi publicación de hoy, quería hablar directamente sobre los aprendizajes o consejos (aunque no me gusta mucho esa palabra) que intenté transmitir durante mi exposición a los alumnos de último año del Grado. Más allá del hacer hincapié en la importancia de dominar el inglés (imprescindible) y de recordarles que la formación es algo que nunca termina (lifelong practice, como dicen en Estados Unidos), les hablé sobre algunas otras cosas que nada tienen que ver con las habilidades técnicas y los conocimientos.

Lo primero y más importante en la vida es conocerse a uno mismo. Si no sabemos lo que queremos, es imposible ser felices. Si no conocemos nuestras pasiones y sueños, no podemos dedicarnos a ellos. Bronnie Ware lo menciona en su libro «Los cinco mandamientos para tener una vida plena». Esta autora australiana, antigua enfermera de cuidados paliativos, recopiló los cinco arrepentimientos más comunes de las personas con enfermedades terminales. El primer remordimiento y el más común es el de no haber perseguido los propios sueños. La mayoría de las personas se arrepienten pues de no haber tomado más riesgos. A menudo, la sociedad nos empuja hacia ciertas carreras y caminos laborales y de vida, y esencial tomar el control y dedicarnos a aquello que realmente nos apasiona. Al perseguir nuestras pasiones, es más probable que seamos felices, que tengamos éxito en aquello que hacemos y que verdaderamente podamos cosechar de una vida rica y plena.

Lo segundo es desmitificar tanto el fracaso como el éxito. Vivimos en modo supervivencia, con demasiado miedo a perder la mínima estabilidad que tenemos en empleos precarios y, a menudo, bajo la autoridad de jefes autoritarios o mucho más centrados en su propio éxito que en el desarrollo de sus empleados. Como resultado, reaccionamos exageradamente ante los pequeños obstáculos de la vida y engrandecemos las victorias artificiales, cuando no, únicamente materialistas. Dejar de tener miedo y liberarse de las creencias limitantes es un trabajo arduo. Desarrollar la autoconfianza y enfrentarse al ego, algo con el que tanto tiempo nos llevamos identificando, requiere de un aumento considerable de la autoconciencia y la valentía. Sin embargo, ese es el único camino hacia el verdadero éxito, el de la paz interior y el amor propio. Eso es el éxito: confiar en uno mismo y asumir la responsabilidad de nuestras propias decisiones y acciones. El éxito es tomar el control de nuestra propia vida y no dar importancia a lo que los demás digan. Como dijo Churchill, «el éxito no es definitivo, el fracaso no es fatal. Lo que cuenta es el coraje».

Y por último, intenté transmitirles a los estudiantes la importancia de aceptar la realidad para poder cambiarla. No luchar contra ella, ni contra lo que se siente, ni contra lo que se sucede. Luchar contra la realidad es algo que hacemos sin darnos cuenta y a menudo eso conlleva mucho sufrimiento. Así, cuando antes somos capaces de aceptar la realidad, antes podremos usar nuestro poder individual para CREAR. La vida es como una partida de cartas, las cuales se reparten constantemente y nuestro poder radica en jugarlas de la forma más sabia y hábil posible. Después de todo, si estás leyendo este texto en internet, tus problemas pueden ser más o menos importantes, pero son problemas del primer mundo. Así que mi recomendación es que, como dice el refrán popular, si la vida te da limones, haz limonada, o como dice Fernando Vega de Seoane: «pide sal y tequila».

10 Consejos para apasionarte por tu trabajo (Parte II)

10 Consejos para apasionarte por tu trabajo (Parte II)

Hace unos días escribí un primer post sobre la importancia de poder dedicarnos profesionalmente a aquello que más nos llena y nos hace sentir realizados y satisfechos. Señalaba también la contribución que esas sensaciones pueden llegar a tener para nuestra salud mental y física (mens sana in corpore sano), pues dedicamos más de un tercio de nuestra vida a nuestras actividades profesionales.

Podéis encontrar la primera parte de ese post aquí.

Déjame recordarte que los apasionados con su trabajo son aquellos que “saltan de la cama para ir a trabajar, se sienten vivos y energéticos. Suelen conseguir buenas remuneraciones y mejores posiciones y proyectos, permaneciendo en sus empresas por más tiempo. Se les pasa la jornada más rápida y constantemente están pensando en cómo pueden mejorar, ser más, hacer más y contribuir más”.

Así pues, aquí te dejo otros 5 consejos de aquello que puedes hacer conscientemente para sentir pasión por tu trabajo:

1.- Aprende a parar para reconectar

Es importante saber parar. Dosifica y búscate momentos de desconexión para poder poner atención plena y consciencia en lo que haces, priorizando lo verdaderamente urgente e importante en tu vida. La vorágine de la era digital hace que esos momentos sean cada vez más difíciles, a la vez que necesarios, de encontrar (o crear).

2.- Plantéate un cambio laboral

En momentos de desconexión o apatía laboral (y vacío vital), solemos anestesiarnos con pensamientos y actitudes egoístas y materialistas. Ponemos el foco fuera y no dentro. Nos dejamos la piel en algo que no nos gusta, aspirando a conseguir mucho dinero, un buen coche, una casa más grande, reconocimiento (status), más responsabilidad, más poder, etc. A menudo, y al cabo de un tiempo, nos damos cuenta que esos son deseos de nuestro yo más egoico y no necesariamente los sueños de nuestro yo más esencial. Crisis de la mediana edad, vació existencial, apatía, decepción laboral, ¿os suena? Es recomendable pues abrir el foco, reexaminar, revisar cuales son nuestras prioridades y valores más profundos, el estilo de vida que deseamos… y si es necesario, decidirse por un cambio laboral. Eso no tienes nada de malo, es más bien de valientes. Según los expertos, las próximas generaciones difícilmente estarán más de 4 años en una misma empresa.

3.- Deshazte de tus creencias limitantes

Cuando hablamos de creencias limitantes hablamos principalmente de miedo, y el miedo es lo que nos impide llegar a ser nuestra mejor versión. Miedo al error, miedo al cambio, miedo a la crítica… todo se resume a sentir miedo, miedo y más miedo. El miedo nos sostiene dónde estamos, mientras que el potencial que tenemos como personas es infinito. Miedo y pasión, son conceptos antagónicos. Lo que significa que, si consigues hacer desaparecer el miedo, estarás más cerca de sentirte un apasionad@. Te animo a que identifiques cuáles son esas creencias que te paralizan y que las cuestiones. Puedes pedir la ayuda de un coach o un psicólogo si lo necesitas (desmitifiquémoslo ya, por favor). Ha llegado el momento de que pongas conciencia en esas creencias y te des cuenta de que el poder está en ti.

4.- Revisa tu concepto de éxito

Después de la felicidad, el éxito es lo que más nos suele preocupar en cualquier ámbito de nuestra vida. Todos deseamos ser exitosos en la familia, en el amor, en el deporte, en la música y, por supuesto, en el mundo laboral. Sin embargo, el éxito no garantiza ser mejor o peor, ser más o menos feliz. De hecho, todos conocemos a personas de mucho éxito profesional que son realmente infelices en alguna otra faceta de su vida. En mi opinión, ningún trabajo exitoso puede llegar hacerte sentir pleno, si no viene acompañado de un equilibrio de los otros aspectos de la rueda de la vida: salud, amigos, amor, familia, ocio, desarrollo personal y profesional, y dinero.

5.- Crea tu marca personal

El autoconocimiento es esencial para poder gestionar activamente nuestra marca personal, además de un proceso indispensable para tomar decisiones conscientes sobre a dónde nos dirigimos a nivel vital. Descubrir nuestro porqué, nuestros valores, nuestras aspiraciones, fortalezas y talentos y, sobretodo, nuestra pasión, es indispensable a la hora de diseñar cualquier plan estratégico de una marca personal. Haz un curso de coaching vocacional o de gestión de marca personal y aumenta tus posibilidades de conseguir el proyecto o trabajo que te apasiona.

Espero que éstos consejos te sean útiles y logres sentir pasión por tu trabajo sea cual sea tu pasión.

Dedicarnos a aquello que nos apasiona es fuente de plenitud, dicha y felicidad. En palabras de Steve Jobs, “la única manera de hacer un trabajo excelente es hacer lo que amas”.

Y recuerda, nada gana a la fuerza del corazón.

Encantado de leer tus comentarios 🙂

10 Consejos para apasionarte por tu trabajo (Parte I)

10 Consejos para apasionarte por tu trabajo (Parte I)

¿Alguna vez te has preguntado si sientes pasión por tu trabajo?

Según los datos de WorkMeter, pasamos una media de 9 horas y 19 minutos al día en nuestro lugar de trabajo, es decir, más de un tercio de nuestro tiempo vital. Asimismo, el dato verdaderamente impactante es que el 80% de las personas se sienten insatisfechas con su trabajo. Es evidente el impacto que esto puede llegar a tener sobre nuestro bienestar y, consecuentemente, sobre nuestra salud física y mental.

En mi opinión, conseguir el máximo bienestar personal depende en gran parte de sentir pasión por aquello a lo que nos dedicamos. Poder dedicarnos a aquello que nos apasiona, nos llena y nos conduce al llamado estado de flow (flujo). El psicólogo Mihály Csíkszentmihályi definió este concepto cómo un estado de concentración completa en aquella actividad o situación en la que uno se encuentra. En otras palabras, un estado en el que estás tan inmerso y comprometido con la actividad que estás realizando, cuando el tiempo vuela y el ego (nuestra vocecita) desaparece.

Trabajar apasionadamente implica afrontar nuestras responsabilidades laborales con ganas y sin excusas. Es llevar a cabo las tareas que nos corresponden con compromiso y entusiasmo. Es sentirse pleno y realizado. Tener ganas de crecer y aprender. Los apasionados saltan de la cama para ir a trabajar, se sienten vivos y energéticos. Suelen conseguir buenas remuneraciones y mejores posiciones y proyectos, y permaneciendo en sus empresas por más tiempo. Se les pasa la jornada más rápida y constantemente están pensando en cómo pueden mejorar, ser más, hacer más y contribuir más.

Y tú, ¿Te sientes apasionado por tu trabajo? O, por el contrario… ¿te sientes cansado, desmotivado y no sabes cómo recuperar las de ganas de ir a trabajar?

Sentir pasión por nuestro trabajo debería convertirse en uno de nuestros objetivos vitales. En este sentido, quiere compartir 10 consejos que pueden ayudarte a sentir pasión por tu trabajo.

  1. Entrena tu mente

Dónde pones el foco pones la fuerza. Como dice el refrán popular, en todos lados se cuecen habas, así que aceptemos que la felicidad laboral plena, es en realidad una utopía. No existe la perfección total. Todas las posiciones tienen elementos positivos y negativos, y solo tú puedes aumentar tu nivel de consciencia para poner el foco en lo que más te llena de tu trabajo.

2. Enlaza tu trabajo con tus objetivos personales

Tener un trabajo que nos permita acercarnos a nuestros objetivos personales, nos puede ayudar muchísimo a sentir engagementcon el trabajo que realizo. Estoy hablando de “practicidad”. Tal vez estas en un momento vital en que deseas priorizar la familia y la vida social, y lo que quieres es mayor flexibilidad y no necesariamente más dinero. O, por ejemplo, estas en una etapa de formación y deseas priorizar tu carrera profesional en una empresa muy reconocida por sus planes de carrera. En definitiva, se trata de valorar si tu proyecto profesional suma a un porqué personal aún mayor y si hay alineación con ese propósito.

3. Conecta con tu equipo

El entorno (laboral) suele tener un gran impacto en nuestro ser. Es importante pues que ese entorno sea proclive a tu desarrollo y bienestar. En palabras de Jim Rohn, “eres el promedio de las 5 personas que te rodean”. En ese sentido, es también es importante trabajar lo formal y lo informal, intentando crear un buen ambiente de trabajo. Conocer a tus compañeros, sus pasiones, sus preocupaciones, empatizar con ellos, acompañarlos, etc. En medida de lo posible, pasar de ser un grupo a un equipo, con objetivos comunes para que el entusiasmo se contagie.

4. Dedícate a las tareas que más te gustan

En todos los trabajos hay una parte que nos encanta y otra que preferiríamos no realizar. Intenta delegar, si es posible, esa parte que menos te guste y pasar más tiempo haciendo aquello que te apasiona. A mí no me gusta la burocracia, así que, aunque yo podría responsabilizarme de algunas gestiones, normalmente prefiero que sea mi gestor quién se encarga de prácticamente todo. Si es su actividad principal, probablemente el gestor lo hará mejor y con mayor entusiasmo. Hoy disponemos de asesores, consultores y proveedores de servicios para prácticamente todo, sin excepción. Subcontrata.

5. Sal de tu zona de confort

En lo personal, como en las empresas, o estas creciendo o estás muriendo. Para sentirse conectado y apasionado es necesario estar progresando personal y profesionalmente. Atrévete a salir de tu zona de confort. En mi último trabajo, me sentía estancado y aburrido, y fue un gran error no haber hecho un cambio antes. Para algunos el aprendizaje constante y el crecimiento personal son cuestiones innegociables. Plantéate si es tu caso.

Y para no alargarme mucho, acabo este artículo en el próximo post. ¡Sígueme en redes y no te lo pierdas!

Encuentra tu profesión ideal

Encuentra tu profesión ideal

¿Te fijaste en que casi siempre nos presentamos con nuestro nombre, apellidos y profesión?

Acostumbramos a darle mucha importancia a nuestra dedicación. Nos define. Algo normal si tenemos en cuenta que dedicamos más de una tercera parte de nuestra vida a nuestra profesión.

Cuenta el relato que dos peces jóvenes nadaban corriente abajo cuando se cruzaron con un pez adulto en dirección contraria.

  • Buenos días. ¿Qué tal el agua jóvenes?

Ambos sonrieron y siguieron nadando aguas abajo. Algo más adelante, uno de los jóvenes peces se paró y le preguntó al otro:

  • ¿Qué es el agua?

Dichos peces estaban en su “elemento”, es decir, hacían aquello que les es natural. ¿Qué te parecería tener esa sensación cuando vas a “trabajar”? Algunas personas consiguen trabajos tan alineados a sus habilidades y a sus gustos, que ni siquiera hablan de ir a “trabajar”. Viven sin “trabajar”. Cómo dijo Confucio, “Escoge un trabajo que te guste, y no trabajarás un solo día de tu vida”.

¿Y tú? ¿Vives tu trabajo cómo una obligación o lo vives cómo una “suerte”? ¿Deseas enérgicamente la llegada del fin de semana o te complace dedicar horas a tu ocupación?

Dedicarnos a lo que nos gusta tiene multitud de beneficios. Afrontamos nuevos retos sintiéndonos capaces, realizados y plenos. Aumenta la satisfacción, la felicidad y también la productividad. Así, en una organización de empleados dichosos, contentos e inspirados, tendrá mayor probabilidad de éxito que cualquier otra empresa dónde abunde la apatía, la desidia y la amargura. Es decir, no solo es positivo para las personas, sino que lo es socialmente y económicamente.

Un proceso de coaching vocacional puede ayudar a personas en multitud de situaciones diferentes. Por ejemplo, si:

  • Eres estudiante y no sabes qué formación, grado o especialización escoger.
  • Estás en la mitad de tu carrera y simplemente te das cuenta que eso que haces ya no encaja con tus valores o con tu estilo de vida, y necesitas un cambio radical.
  • Estas en paro, pues es un momento ideal para mirar a tu interior, conocerte mejor y focalizarte en aquello que te llene, aportando además valor a otros.
  • Tal vez estás jubilado, un excelente momento para por fin perseguir tus sueños.

A lo sumo, si estas en cualquier de estas situaciones, aumentar tu autoconocimiento te será de gran ayuda. Se trata de alinear varios pilares: descubrir tus auténticos gustos y motivaciones, conectar con tus talentos innatos, proceder de acuerdo a tus valores y plantearte retos e ideas posibles y ejecutables de culminar de acuerdo a tus medios y a tu entorno.

Sea como fuera, la mejor manera de predecir tu futuro, es crearlo. Ponte a trabajarte, a buscar en tu interior, haz un curso de autoconocimiento y si lo necesitas, búscate un coach, alguien que pueda guiarte y ayudarte.

Ante todo, recuerda, las casualidades no existen, tus acciones definen tus resultados.

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